domingo, 5 de marzo de 2017

WEENER, LA PEQUEÑA CIUDAD MILENARIA DEL EMS

Weener (también conocida como Weener-Ems) es una pequeña ciudad, con historia milenaria, del sur de Frisia Oriental. Es la cabeza de la comarca del Rheiderland, ubicada entre el río Ems y la frontera con los Países Bajos. En el pasado llegó a ser capital de distrito, pero hoy en día pertenece al distrito rural de Leer.
Weener: Puerto Viejo
Un buen punto de partida para realizar una visita al casco histórico es situarse en uno de los lugares emblemáticos de la ciudad: el “Kaakebogen”, que significa literalmente “arco de la iglesia” en idioma bajo sajón.­ Es uno de los accesos a la plaza que rodea la Iglesia más antigua de la ciudad.
El “Kaakebogem” se haya frente a la encrucijada central de la que parten cuatro calles cuyos nombres se corresponden con los puntos cardinales: “Norderstrasse”, “Südstrasse”, “Osterstrasse” y “Westerstarrse”. Situados en esta privilegiada esquina podemos observar, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, el campanario exento de la “Georgskirche” (Iglesia de San Jorge), el Ayuntamiento, el Hotel “Am Rathaus” (http://am-rathaus-weener.de/) y los bellos inmuebles que enmarcan el arco.
Una de las rutas más recomendables, por historia y por estética, consiste en seguir la  “Norderstrasse” partiendo del número uno, en el mencionado cruce. Merecen ser destacados los siguientes elementos:
  • Café y bar de tapas español “Arco”, en el número 1 (https://www.facebook.com/ARCOWEENER/), ubicado en un inmueble de 1773 y que tiene la ventaja de ofrecer también alojamiento. Su oferta gastronómica incluye vinos exclusivamente españoles y ofrece música en vivo los fines de semana. La posibilidad de recibir atención e información en castellano es un atractivo en una zona en donde escasea la información turística o cultural en lengua española.
  • Kaakebogen (Weener)
    “Kaakebogen”. El arco de estilo rococó que enmarca uno de los accesos a la plaza de la histórica iglesia está construido con el material más habitual en la zona: el ladrillo cocido, aunque también posee algunos elementos en cantería. De estilo rococó, podemos reconocer dos cisnes pétreos rematando los flancos exteriores, aves habituales en la zona (desde tiempos inmemoriales los cisnes de Siberia pasan el invierno en estas tierras). Este detalle nos recuerda que estamos en una zona, la comarca del Rheiderland, que es un santuario natural para las aves migratorias, y en la misma ciudad de Weener existe una reserva natural: el “Püttenbollen”.
  • “Georgskirche”. Solo el nombre de la iglesia más antigua de la ciudad nos proyecta ya a la Edad Media, al estar dedicada a uno de los santos que mayor devoción despertó en la época: el caballero San Jorge. Como muchas iglesias de Frisia Oriental fue construida en el siglo XIII, con modificaciones posteriores que dan fe del devenir religioso acontecido en la zona (la mayor parte de iglesias medievales pasaron a ser calvinistas durante la reforma). Su pasado católico remoto aflora también en los vestigios de su estructura constructiva, destacando el luminoso ábside de influencia gótica identificable desde el exterior, si bien en el interior del templo está oculto tras el monumental órgano de Arp Schnitger del siglo XVIII.
Ábside de la Georgskirche
  • "Rathaus” (Ayuntamiento), en el parque que está al comienzo de la calle. En el interior de la casa señorial que acoge el consistorio de la ciudad, destaca  una sala utilizada para enlaces matrimoniales, cuyas paredes están cubiertas por pinturas al óleo que representan escenas campestres. Las pinturas fueron traídas desde otro inmueble, hoy desaparecido. El acceso ordinario al Ayuntamiento se localiza en un lateral del edificio, en la “Osterstrasse”, donde en primer término encontramos la oficina de información turística (https://www.weener.de/tourismus/touristinformation/).
  • “Fronehaus”, en el número 19. Es la casa más antigua conservada en Weener (año 1660). Posee una fachada renacentista, que fue retranqueada unos metros durante una de las reformas a la que fue sometida la vivienda en el siglo XX.
  • “Organeum”, en el número 18. Esta vistosa villa decimonónica de estilo neogótico es la sede del “Organeum”, museo y academia de órgano de Frisia Oriental. Además del inmueble en sí mismo, resulta de interés la colección de instrumentos de tecla que posee; así como las actividades musicales que organiza, que incluyen conciertos y excursiones para conocer los órganos históricos de la zona (a ambos lados de la frontera germano-holandesa).
    Organeum de Weener
  • Casa “Hesse”, en el número 56a.  Se trata de una casa donde se desarrolla actividad comercial relacionada con materiales de construcción (https://www.facebook.com/Hesse-Holz-Baustoffhandel-1664427993807134/) y que destaca por conjugar una fachada histórica de marcada influencia holandesa con un exquisito planteamiento de restauración del inmueble. Estos motivos justifican, sin duda, una visita al interior.
  • “Alte Hafen” (Puerto Viejo). Antes de que la “Norderstrasse” se prolongue con viviendas de corte más moderno (aunque mantienen la estética tradicional) nos sale al paso el espacio diáfano del antiguo Puerto de Weener, en un canal que conecta con el río Ems. Desde este pintoresco lugar zarpaban los barcos cargados con bloques de turba, que tan importantes fueron para la economía de la zona en siglos pasados.
Otros lugares de interés en Weener son el “Heimatmuseum”, en Neuestrasse 26 (https://www.weener.de/freizeit/heimatmuseum/), museo dedicado a las labores tradicionales de la comarca del Rheiderland; el puerto deportivo “Am Marina Park”, junto a un área de camping para caravanas; y el “Friesenbrücke” sobre el río Ems, el puente de hierro más largo de Alemania y actualmente seccionado por el impacto de un barco en el año 2015.
Weener: Am Marina Park
Weener, además, forma parte de la Ruta Internacional del Dollard (http://www.dollard-route.de/startseite.html), un privilegiado camino natural y etnográfico destinado a bicicletas que circunvala la bahía de Dollard (estuario del río Ems) recorriendo bellos paisajes de Alemania y Holanda. Por otra parte, entre sus citas festivas, la pequeña ciudad del Ems presume de tener la feria más antigua de la región: el “Michaelismarkt”, que se viene celebrando desde el año 1508. Tiene lugar a finales de septiembre y está dentro del circuito de fiestas de estética medieval que tanto gustan en la región.

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